Estudiar una carrera es una decisión que requiere de esfuerzo y dedicación. Las personas que optan por cursar estudios superiores lo hacen en pos de su crecimiento personal, profesional y económico.

Sin embargo, estudiar implica el desembolso de recursos. Formarse es una inversión a largo plazo, por lo que elegir la institución correcta y la modalidad de estudio adecuada es importante para obtener el mayor provecho posible durante tu formación.

Estudiar online: una oportunidad de crecimiento

Estudiar online es una tendencia que llegó para quedarse. El portal América Economía destaca que el e-learning crecerá -a nivel mundial- en un 7,6% anual hasta 2020.

Si bien en Chile el porcentaje de personas que cursan estudios de manera online es bajo, se ha presenciado un crecimiento sostenido en los últimos cinco años.

Cursar estudios a distancia supone una serie de ventajas frente a estudiar de forma presencial. Veamos algunos de los beneficios de elegir esta modalidad y las principales diferencias con el método de estudio tradicional:

  1. Elimina las barreras de distancia

El desplazamiento a una institución educativa para recibir clases presenciales implica realizar esfuerzos en distintos niveles. Es así como el estudiante necesariamente debe realizar una inversión en tiempo y dinero para trasladarse, añadiendo factores que pueden afectar su desplazamiento como el mal clima o una enfermedad estacional.

En cambio, una educación virtual elimina estas barreras de tiempo y espacio, lo que le otorga al estudiante la posibilidad de acceder desde la comodidad de su hogar a las clases que necesita. De esta manera, tiene la ventaja de acceder a los cursos sin los limitantes que provoca la ubicación geográfica, permitiéndole ahorrar un porcentaje considerable de tiempo que puede ser destinado a otras actividades relacionadas con su formación profesional o con aspectos de su vida personal.

  1. Mayor capacidad de acceso

La tecnología ha permitido el desarrollo de la educación en línea, fortaleciendo el crecimiento de esta metodología que, día a día, suma más adeptos. Esto se debe a que esta modalidad permite al estudiante acceder a los contenidos de su formación solo con un computador y una conexión a la red.

La masificación de Internet ha brindado una serie de oportunidades formativas. Según un informe de la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) -correspondiente al tercer trimestre del año pasado-, la conexión a Internet en el país superó al número de habitantes en la proporción de 102 accesos por cada 100 personas.

Lo anterior, es una prueba clara de que la mayoría de la población puede entrar a los cursos en línea en cualquier momento y con cualquier dispositivo conectado. La formación tradicional, en cambio, está sujeta a la disponibilidad de horarios de los centros educativos, entre otras cosas. El estudiante debe estar dispuesto a aceptar un calendario usualmente rígido que muchas veces causa problemas y desajustes en su vida diaria.

  1. Autoregula el aprendizaje

Estudiar online es una modalidad que respeta el ritmo de aprendizaje individual. Con este método puedes analizar la información que recibes o repetir lecciones cuando gustes en caso de ser necesario. De esta manera, el estudiante se convierte en un sujeto activo en la experiencia pedagógica, siendo un elemento más activo al momento de recibir los conocimientos.

En una clase tradicional, un grupo numeroso de estudiantes puede incitar a que se presenten falencias en las técnicas de enseñanza. El pedagogo, al impartir sus clases, debe tener en cuenta el ritmo del grupo curso, por lo que la necesaria nivelación puede ser un problema para los estudiantes que se encuentren atrasados o avanzados.

  1. Enriquece los contenidos

Hay ciertas herramientas disponibles al estudiar en línea que enriquecen los conocimientos asimilados. Por ejemplo, la participación en chats, foros o webinars permite la participación colaborativa. Además, la tecnología -por su carácter multifuncional- promueve la utilización de elementos didácticos y audiovisuales que aumentan la calidad de los contenidos impartidos.

Según The Research Institute of America, el e-learning aumenta las tasas de retención del conocimiento en hasta un 60%, mientras que con el aprendizaje presencial, esta cifra es considerablemente más baja (en promedio, de 8% a 10%). Esto, debido a que en las clases tradicionales los elementos distractores pueden significar un problema para la formación del estudiante.

La aplicación de recursos interactivos -gracias a los cuales la experiencia de estudiar engloba un proceso más integral, en lugar de la mera recepción de conocimientos- puede ser la razón del mayor grado de retención en clases online.

  1. Contenidos actualizados

En un mundo en constantes cambios y transformaciones, los contenidos están siendo permanentemente actualizados.  Estudiar online ofrece la posibilidad de actualizar en la plataforma virtual el material pedagógico de manera rápida. Así, el estudiante puede apoyarse en contenidos con plena vigencia, sin la necesidad de gastar en formatos físicos.

En la educación tradicional, el contenido es trasmitido comúnmente a través de libros que no pueden ser actualizados si no es por medio de una nueva publicación que -por lo demás- puede tardar años en salir al mercado. Es así como la labor pedagógica en esta modalidad imparte conocimientos estáticos, con las restricciones propias que tienen las herramientas tradicionales.

Considerar las ventajas de estudiar online puede influir en tu decisión al momento de matricularte en una institución de enseñanza superior. Aprovechar las oportunidades y las ventajas que entrega la tecnología a través de la educación en línea, es una excelente manera para convertirte en el profesional que quieres ser.