Transcurrido ya el primer de trabajo de la fase de autoevaluación IACC, con miras a la Acreditación Institucional, el rector Raymond Rosal convocó a los colaboradores que tienen responsabilidad directiva y de jefatura para compartir con ellos su visión del trabajo realizado hasta aquí.
En la oportunidad, resaltó que el trabajo de autoevaluación es un trabajo de todos y una oportunidad valiosa para para participar de la mejora institucional. “Me parece oportuno recordarnos que estamos en el proceso porque así lo hemos decidido. Aquí no ha sido el Estado ni Apollo Global ni ningún otro organismo el que nos ha pedido ni obligado a iniciar el proceso de acreditación. Por el contrario, ha sido la motivación de todos nosotros, la autoexigencia por ser mejores, lo que ha motivado esta decisión institucional” –señaló la máxima autoridad.
En este sentido, agradeció el trabajo realizado ya por los integrantes de los 2 primeros grupos de autoevaluación que han estado sesionando, y animó a los restantes 6 equipos que pronto inician su proceso de autoevaluación, a dar lo mejor de sí: “Es importante entender que no vamos a ser una institución o una unidad perfecta. De hecho, no creo que exista alguna… Y este proceso de autoevaluación nos brinda precisamente un espacio para analizar, reflexionar, revisar lo que hacemos y también lo que creemos que hacemos para hacer ajustes, encontrar espacios de mejora o compartir las mejoras prácticas con otros integrantes de la comunidad IACC”.
Tal es la prioridad y transversalidad del proceso de acreditación y esta primera fase de autoevaluación, que el rector y el equipo de Aseguramiento de Calidad y Acreditación anunciaron la puesta en marcha de un plan de comunicación que alternará acciones presenciales –como esta reunión- con acciones mediadas por tecnología –mailings, noticias y videos, ente otros- para mantener a la comunidad continuamente informada. “Tenemos claridad que el trabajo de autoevaluarse estresará en buenos términos la jornada laboral de quienes somos parte de IACC porque al trabajo cotidiano, le hemos sobrepuesto un proceso crítico de mayor relevancia y trascendencia, como es la autoevaluación, que implica disponer tiempo para participar de los grupos de trabajo, construir documentación e informes, levantar y sistematizar evidencias, asistir a reuniones claves como ésta y cumplir con los horarios de inicio y término para no afectar otras operaciones que son de su responsabilidad. Pero quiero decirles que este esfuerzo bien valdrá la pena porque si hoy ya sentimos orgullo de ser IACC, este orgullo se verá acrecentado cuando estemos celebrando que nos acreditamos y que todos los integrantes de la comunidad educativa ganaron valor por el logro pero también por el solo hecho de haber participado de un proceso exitoso de acreditación”- puntualizó.