En el marco del debate por la fecha de las vacaciones de invierno, El Mercurio publicó el reportaje “El debate por las vacaciones de invierno: lo bueno y lo malo de volver a julio”, nota que abordó la discusión sobre una eventual revisión del calendario escolar y sus posibles efectos en estudiantes, docentes y comunidades educativas.
En la publicación participó Margarita Errandonea, directora de la Escuela de Ciencias Sociales y Educación de Instituto Profesional IACC, quien entregó una mirada académica sobre la importancia de considerar criterios pedagógicos, territoriales y socioemocionales al momento de definir los periodos de descanso durante el año escolar.
La discusión surgió luego de que el Colegio de Profesores planteara la necesidad de revisar el calendario y retomar las vacaciones de invierno en julio, como ocurría antes de las modificaciones realizadas en los últimos años. El reportaje recogió distintas visiones expertas respecto de los beneficios y desafíos de este cambio.
Desde su análisis, Errandonea advirtió que un segundo semestre excesivamente largo puede generar mayor desgaste tanto en estudiantes como en docentes, afectando no solo la continuidad de los aprendizajes, sino también el bienestar socioemocional de las comunidades educativas.
Además, planteó que las suspensiones de clases posteriores al receso, como las ocurridas durante episodios de lluvia, obligan a los establecimientos a reorganizar nuevamente el calendario, generando presión adicional para cumplir los objetivos curriculares y recuperar el ritmo de aprendizaje.
“Cada interrupción obliga a dedicar tiempo a que los estudiantes recuperen el ritmo de aprendizaje”, señaló la académica en la publicación.
En esa línea, la directora de la Escuela de Ciencias Sociales y Educación de IACC sostuvo que la definición del calendario escolar debe planificarse de manera integral, considerando no solo el factor climático, sino también las necesidades pedagógicas, sanitarias, sociales y territoriales de cada comunidad.
