En el Instituto Profesional IACC observan este fenómeno de manera directa. Carlos Aravena, director de la Escuela de Tecnologías Aplicadas, recuerda que en Chile hay cerca de 1,5 millones de adultos entre 30 y 44 años sin educación superior, además de una actitud creciente hacia la formación a lo largo de la vida. ‘Las carreras de tecnologías resultan más atractivas por su mayor empleabilidad e ingresos, tanto para trabajadores con estudios técnicos como para quienes cursan una segunda carrera’, explica. En este escenario, la modalidad online se vuelve decisiva: responde a la realidad familiar y laboral del adulto trabajador y permite mayor acceso en regiones —donde vive el 75% de sus estudiantes.