La construcción modular e industrializada se ha consolidado como una alternativa para enfrentar los desafíos operacionales de proyectos desarrollados en zonas extremas y de difícil acceso. Así lo abordó un reportaje publicado por El Mercurio, que reunió la visión de distintos especialistas sobre las ventajas de este sistema constructivo, especialmente en sectores como la minería.
Entre los expertos consultados estuvo Victoria Alarcón, directora de la Escuela de Ingeniería del Instituto Profesional IACC, quien explicó que este modelo permite responder de mejor manera a las condiciones que presentan las obras ubicadas en entornos remotos.
La académica señaló que la fabricación de módulos en ambientes controlados, para luego ser trasladados e instalados en terreno, permite reducir significativamente la exposición de los trabajadores a condiciones adversas, además de optimizar la logística y los tiempos de ejecución de los proyectos.
Asimismo, destacó que la construcción industrializada favorece procesos estandarizados, mejora el control de calidad y facilita una planificación más rigurosa, aspectos fundamentales cuando las obras deben enfrentar variables como condiciones climáticas extremas, dificultades de abastecimiento, interrupciones por protocolos de seguridad o alta rotación de personal.
Victoria Alarcón también sostuvo que uno de los principales beneficios de este sistema es que traslada gran parte de las actividades críticas desde el terreno hacia entornos controlados, disminuyendo riesgos para las personas y aumentando la eficiencia operacional.
El reportaje además destaca que la construcción modular ofrece ventajas como una mayor flexibilidad, reducción de residuos, disminución de la huella de carbono y una mejor utilización de los recursos, elementos que hoy son cada vez más relevantes para el desarrollo de proyectos de infraestructura.
Con su participación en El Mercurio, la directora de la Escuela de Ingeniería de IACC aportó una mirada técnica sobre el aporte de la industrialización de la construcción, relevando la importancia de integrar planificación, innovación y gestión de riesgos para avanzar hacia proyectos más seguros, eficientes y sostenibles.

